Los alumnos y alumnas llegaron a la sesión con mucha emoción y nerviosos ya que no sabían en qué consistiría la actividad. Pronto descubrieron que tenían que enfrentarse a un reto: ¿Serán capaces de crear una torre utilizando solo el contenido de la bolsa misteriosa? Contáis con 10 minutos para conseguirlo. El equipo ganador será aquel equipo que consiga hacer la torre más alta, que se sostenga, en el menor tiempo posible.
¿El contenido de la bolsa? Unos pocos espaguetis, un nube y celo …
El alumnado trabajó en dos grupos, en uno estaban los más pequeños (1º y 2º de la ESO) y en otro los más mayores (3º y 4º de la ESO). Una vez repartidos, los niños y niñas se organizaron en grupos de trabajo, lo que favoreció el desarrollo de destrezas propias del trabajo colaborativo, para alcanzar el objetivo: La torre.
Cuándo terminó el tiempo de creación, se tomó la medida de las distintas torres y se determinó el equipo ganador. Tras esto, se estableció un debate en el que el profesorado guio a los estudiantes para descubrieran el aprendizaje buscado, con la actividad. Algunos de las ideas que trabajaron fueron:
Trabajo en equipo
- La importancia de la comunicación para conseguir un objetivo: escucha activa, transmisión eficaz.
- La gestión del tiempo: análisis de la situación de partida, definir un objetivo claro, planificación del trabajo a realizar, seguimiento y feedback durante todo el proceso.
- El error como proceso esencial en el aprendizaje: nos equivocamos, reflexionamos, mejoramos.
- Los roles dentro de un equipo, todos ellos son imprescindibles para alcanzar un objetivo.
- La frustración, el gran enemigo si no se transforma en aprendizaje.
Autoconocimiento
- Reconocer nuestro rol dentro del equipo, aprender a aceptarlo y utilizarlo para mejorar.
Empatizar
- Conocimiento del otro, aprender a aceptarlo y aprender a comunicarme de forma asertiva.










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