
El pasado 6 de octubre los alumnos de 3°C, acompañados de dos de sus profesoras, acudieron a un taller muy especial en un lugar lleno de historia y arte. El lugar era, nada más y nada menos que el Museo del Prado y la protagonista, toda una reina feminista y adelantada a su época, la reina Cristina de Suecia, que vivió allá por el siglo XVII.
El taller «Innovar como una reina» organizado por el Museo Nacional del Prado en colaboración con la Embajada de Suecia se insertaba en el marco de la conmemoración del 400 aniversario de la Reina Cristina de Suecia(1626-1689).
Fue impartido por Cris Aranda, cofundadora de MujeresTech y autora del libro sobre IA “Vidas Futuras” . Cris ha sido elegida recientemente como una de las 40 mujeres fabulosas españolas por la revista Elle.
Lo impartió con Ruth Falquina y ambas fueron muy amenas y cercanas con los alumnos.
La actividad comprendió una presentación de la Reina en dos salas del Museo, para después plantear un laboratorio creativo con IA, donde se trabajaron diferentes elementos: imagen, animación, vídeo, música para hacer un proyecto basado en este personaje utilizando la inteligencia artificial. Se trabajó en parejas y cada grupo realizó una reinterpretación visual de la figura de la reina mediante IA. Se utilizaron Gemini, ChatGPT, HeyGen, Claude, Perplexity y Magnific.
La actividad se desarrolló en los Talleres del Museo del Prado, donde se llevan a cabo siempre actividades muy interesantes.
Una vez hecha esta recreación, la presentaron a sus compañeros, explicando qué habían querido contar, cuál era su particular visión de la reina.
La actividad seguía con la creación de un microvídeoclip, sin embargo, a los alumnos les deparaba una sorpresa esa mañana, y ya no tuvieron tiempo de seguir creando.








Estaba el alumnado concentrado, creando, cuando se abrieron unas puertas y apareció una comitiva que nadie se esperaba: El príncipe Daniel de Suecia, el director del Museo del Prado, el embajador de Suecia y un ancianito Javier Solana, junto a otras figuras de la cultura y la diplomacia.

Tras la sorpresa, incluso susto inicial, una vez hechas las presentaciones, el príncipe se interesó por el trabajo de los alumnos y se sentó con ellos a charlar con mucha naturalidad. Aunque había una traductora, nuestros alumnos mostraron su buen nivel de inglés e intercambiaron pareceres con el príncipe en inglés sin que la traductora tuviera que intervenir. El embajador de Suecia conectó muy bien con el alumnado, hasta el punto de sacarles más de una carcajada. Javier Solana, hecho ya un venerable anciano, mostró su cariño y su admiración por las nuevas generaciones.
En resumen, la jornada fue interesante, sorprendente, divertida e innovadora.
Los alumnos aprendieron que la IA no es nada si no hay detrás una inteligencia humana, demostraron su creatividad y comprobaron que, tanto príncipes, embajadores como expolíticos, todos son humanos, con sus defectos y virtudes, más allá de títulos aleatorios.









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