
En la Casa de niños «Arco Iris», situada en un entorno rural, consideramos fundamental que los niños y niñas conozcan y valoren el trabajo que forma parte de la vida de su comunidad. Así este año nos unimos a la ONU en la declaración del 2026 como año Internacional de la Agricultura y por ello, hemos llevado a cabo una situación de aprendizaje muy especial que nos acerca a una profesión tan presente en nuestro pueblo: la recogida de aceitunas y el descubrimiento del olivo.
Durante la actividad, los pequeños exploraron libremente las ramas, las hojas y los frutos del olivo, manipulando, observando y experimentando con todos sus sentidos. A través de esta propuesta vivencial pudieron descubrir nuevas texturas, olores y sensaciones, a la vez que comprendían de forma natural el esfuerzo y la dedicación que implica el trabajo de muchas de sus familias.

Las educadoras prepararon con cariño cada detalle, adaptando los materiales y garantizando en todo momento la seguridad del grupo. Contar con una ratio reducida, como la que caracteriza a nuestra escuela, nos permite desarrollar experiencias innovadoras y acompañar de forma cercana a cada niño. En esta ocasión, por ejemplo, las educadoras retiraron los huesos de las aceitunas cuando era necesario para facilitar una manipulación segura.


Queremos expresar nuestro agradecimiento a las familias por su colaboración y por aportar los recursos materiales que hicieron posible esta actividad. Su participación y apoyo constante nos permiten seguir construyendo una escuela conectada con su entorno, rica en experiencias y profundamente vinculada a la vida del pueblo.




