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AYUDA A LA GESTIÓN TELEMÁTICA DE SOLICITUDES

El próximo 3 de abril se abre el plazo para la presentación de solicitudes del proceso ordinario de admisión para el curso 2024-2025.

La prestación de solicitudes se realizará con carácter general a través de la Secretaría Virtual de Centros docentes, a la que podéis acceder a través del siguiente enlace.

https://raices.madrid.org/secretariavirtual/

Podéis acceder a través de los siguientes medios:

VÍDEO DE AYUDA PARA ACCEDER A LA SECRETARÍA VIRTUAL

https://mediateca.educa.madrid.org/video/j1l1hah2cmicwanx?jwsource=cl

 

VÍDEO DE AYUDA PARA PRESENTAR LA SOLICITUD

https://mediateca.educa.madrid.org/video/tfzbk7atfzc9nlyz?jwsource=cl

 

Más información en el siguiente enlace

https://www.comunidad.madrid/servicios/educacion/gestion-telematica-solicitud-admision-alumnos-secretaria-virtual

LA IMPORTANCIA DE SALIR AL PATIO

Algunas familias nos han mostrado su preocupación por las salidas al patio en invierno, ya que prefieren que sus hijos se queden en el aula y no salgan en toda la mañana hasta que son recogidos.

El patio es una zona exterior fundamental en cualquier escuela infantil o colegio.

No solamente es un espacio de recreo y ocio donde los niños y niñas puedan jugar, correr y explorar libremente.

El patio es una extensión del aula, una oportunidad para que los niños y niñas entren en contacto directo con la naturaleza, favoreciendo la observación, la manipulación y la exploración de los distintos elementos que encuentran en el mismo.

Además, constituye una oportunidad para el juego espontáneo y la comunicación con otros niños y niñas, aprenden a relacionarse, a compartir, a esperar a interactuar y a convivir.

En el patio los niños pueden moverse con mayor libertad al tener más espacio, corren, montan en triciclo, suben y bajan peldaños, etc.  Este movimiento “extra” es necesario cada día y repercute en su salud física, en su desarrollo y crecimiento.

Todo lo que conlleva salir al patio favorece el desarrollo cognitivo, emocional y social de los niños y niñas.

Debemos recordar que demasiado tiempo en un espacio cerrado favorece la proliferación de virus, tal y como hemos aprendido con la pandemia provocada por el “Covid-19”.  El frío no provoca infecciones.    Por supuesto, los niños y niñas deben salir abrigados;  pero por hacer frío no van a enfermar.

Recomendaciones UNSAM para ventilar ambientes » Noticias UNSAM

Quedarnos toda la mañana en el aula puede suponer un foco de infección y el inicio de contagios.  Es más fácil contagiarse si están toda la mañana dentro que si salen al patio, respiran aire fresco y dejamos que se ventile el aula.

Por tanto, mientras la climatología nos deje, en invierno también debemos salir al patio.  Los niños y niñas salen abrigados de la misma forma que cuando acompañan a su familia por la calle.

Evangelina López León.   Directora de la Zona de Casas de niños Este-10

ESPACIOS LÚDICOS EN LA CASA DE NIÑOS MORATA I

Los Espacios Lúdicos de juego son una propuesta educativa que invita los niños y niñas a observar, pensar, manipular, transformar, experimentar y dar nuevos significados a las cosas.

El niño/a construye su conocimiento a través de la exploración y la experiencia, y siempre en relación con el otro (el adulto y sus iguales). Esto es precisamente lo que estamos favoreciendo con los Espacios Lúdicos.

Los viernes quincenales el aula de 2 años de la Casa de Niños de Morata I se convierte en un espacio de juego y experimentación. Esta es el primer espacio lúdico que hemos propuesto a los niños y niñas. Hueveras, corchos, contenedores, tapas, tapones y tubos de cartón. Todo material reciclado aportado por las familias.

Las educadoras preparamos y organizamos el espacio y los materiales de manera estética para que los niños y las niñas experimenten libremente con ellos. Meter, sacar, volcar, vaciar, alinear, clasificar, comparar,…son algunas de las acciones que les permiten estos materiales. Mucho, poco, lleno, vacío, grande, pequeño, dentro, fuera …algunos de los conceptos que pudieron vivenciar.

PROVOCACIÓN DEL INVIERNO EN VALDELAGUNA

*PROVOCACIÓN DEL INVIERNO*

La provocación es una propuesta de actividad que invita a los niños/as a explorar, descubrir y jugar con los objetos de ese ambiente creado por los docentes.

En este caso la temática era el invierno, el cual es uno de los contenidos que se están trabajando en este trimestre.

Todos los niños/as iban vestidos de blanco y la mayoría de los materiales utilizaron eran reciclados (como el cartón para el iglú, papel triturado recreando la nieve, cajas simulando bloques de hielo…) dándoles así una segunda vida.

Además, gracias a la luz negra, creábamos en el ambiente sensación de frío.

Los niños/as de la escuela pasaron del asombro al disfrute explorando y jugando con todos materiales expuestos.

PROCESO DE ADMISIÓN 2024-2025

INFORMACIÓN PARA LAS FAMILIAS
La información sobre el proceso de admisión para el curso escolar 2024-2025 (normativa, baremo, criterios de admisión, procedimiento, etc.) se puede consultar en la página web de la Comunidad de Madrid:
comunidad.madrid/url/admision-educacion
Las actuaciones, fechas y plazos más importantes a tener en cuenta por las familias son los siguientes:

PRINCIPALES ACTUACIONES FECHAS Y PLAZOS
Presentación de solicitudes
Del 3 al 16 de abril
Listas provisionales
14 de mayo
Plazo de reclamaciones
16, 17 y 20 de mayo
Listas definitivas
4 de junio
Formalización de matrícula
Del 13 al 28 de junio

PRESENTACIÓN DE SOLICITUDES
Las solicitudes para participar en el proceso ordinario de admisión podrán presentarse del 3 al 16 de abril del 2024, ambas fechas inclusive.
La solicitud de admisión se podrá presentar por vía telemática, dirigida al primer centro incluido en la misma, o bien de manera presencial en el centro elegido en primera opción. En el primer supuesto, las familias utilizarán la Secretaría Virtual, accesible en la web comunidad.madrid/url/admision-educación o en la sede electrónica de la Comunidad de Madrid.
De cara a desarrollar el proceso de admisión, los centros educativos que imparten las enseñanzas de primer ciclo de Educación Infantil se organizan en torno a diferentes Servicios de Apoyo a la Escolarización (SAE). Sólo podrá presentarse una solicitud por cada SAE; en la misma se incluirá el centro elegido en primera opción y, por orden de preferencia, hasta once centros más del mismo SAE en los que se desee obtener plaza si no se obtiene en el centro elegido en primer lugar.
Si se desea solicitar centros que no pertenecen a un mismo SAE, se presentarán solicitudes de admisión diferenciadas. Cada solicitud de admisión contendrá, únicamente, centro o centros de un mismo SAE.
Solo se incluirán en las solicitudes los centros que forman parte de la red de centros públicos de la Comunidad de Madrid; por ello, no se consignarán en las mismas las Escuelas Infantiles de titularidad del Ayuntamiento de Madrid, los centros privados que no tengan convenio con la Comunidad de Madrid y los centros de titularidad de otra Administración que no formen parte de la red de centros públicos de la Comunidad de Madrid. El incumplimiento de este requisito podrá dar lugar a la anulación de la solicitud de admisión.

La Casa de niños Morata 2 amplía las plazas de comedor.

El servicio de comedor es muy demandado por las familias ya que permite la dedicación laboral de los padres sin implicar a los abuelos.

Las casas de niños, en su origen no ofrecían servicio de comedor ya que su programa ofrecía una escolarización infantil en entornos rurales, donde por lo general, las madres no trabajaban,  y podían dedicarse al 100% a la crianza de los hijos.

Desde su creación hasta ahora las cosas han cambiado mucho y la creciente incorporación de las madres al mundo laboral hace que las familias demanden este servicio.

La Escuela de Morata2 ofrece Horario ampliado desde las 7:30 de la mañana.

Además, hasta ahora contaba con un grupo de 15 plazas de comedor, donde los niños y niñas eran atendidos desde las 13:00 a las 16:00 horas.

Los últimos años, las plazas de comedor se cubrían totalmente quedando siempre algún alumno en lista de espera.

Este curso escolar 2023/2024 la escuela cuenta con la autorización para abrir un segundo grupo de comedor con 15 plazas más, por lo que esperamos que todas las familias que lo necesiten sean atendidas.

El Ayuntamiento de Morata ya está trabajando para poner en marcha el segundo grupo cuanto antes.  Las familias que están en lista de espera serán avisadas en cuanto todo este preparado para empezar.

Para hacer uso del servicio, según marca la normativa, es necesario que ambos; padre y madre. estén trabajando y lo demuestren con un certificado de vida laboral activo.

Evangelina López. Directora de la Zona de Casas de niños Este 10.

El tiempo de acogida.

El tiempo de acogida es el periodo en el que desde la Casa de Niños acogemos y acompañamos a los niños/as y a sus familias. Es un tiempo necesario para que ambos establezcan la confianza básica necesaria para sentirse a gusto en el centro.

Su duración no está establecida, ya que cada niño/a y cada familia, vive el proceso de forma diferente.

Podremos decir que el tiempo de acogida ha finalizado cuando los niños/as vivan diariamente el centro como un lugar familiar, en el que poder relacionarse y desarrollar sus proyectos de juego de manera libre y autónoma. Y las familias lo sientan como un espacio de confianza, de relación, de calidad y calidez profesional.

El niño/a que se incorpora por primera vez a la Casa de Niños tiene que separarse del medio familiar (el único que conoce hasta ahora y en el que se encuentra seguro/a), para entrar a formar parte de un entorno nuevo, que aunque atractivo, es de momento, totalmente desconocido para él o ella, en el que ha de establecer nuevas relaciones y crear nuevos vínculos con adultos de referencia que aún no conoce, y a los que tiene que compartir con otros niños/as.

Es un proceso emocional costoso pero a la vez una experiencia positiva de crecimiento personal. CRECER significa separarse progresivamente del círculo de las primeras relaciones, y ampliarlo de manera progresiva a otros contextos sociales.

Gracias al acompañamiento de su familia, del/la educador/a y teniendo la vivencia de que cada día suceden las mismas cosas (que su familiar de referencia siempre vuelve a buscarle) podrá elaborar la experiencia y llegar a aceptarla de forma voluntaria.

Sentirse confiado/a y seguro/a en la Casa de Niños es una conquista personal de cada niño/a ya que son ellos/as quienes viven el proceso. Los adultos no podemos evitar sus sentimientos, aunque sí podemos mostrar comprensión y ayudarle a asumirlos.

Puede suceder que la expresión de las emociones de los niños/as durante este tiempo provoque alguna alteración en su conducta. Esto suele estar motivado porque aún no pueden usar la palabra para expresar sus emociones,  utilizando otros recursos (pueden darse más rabietas de lo habitual, pequeñas alteraciones en el sueño y en la alimentación, mayor timidez, mayor apego a la familia cuando sale de la Casa de Niños…). Estas expresiones no se producen siempre, ni de igual manera, en todos los niños/as ya que cada niño/a es único/a.

Una vez superado este proceso desarrollarán la capacidad de ser ellos/as mismos/as. En la Casa de Niños ganarán otra comunidad de iguales, con valores complementarios a la familia.

Las familias también viven su proceso de familiarización. Ellas también experimentan la separación, y como consecuencia también pueden aparecer emociones y sentimientos difíciles ante la nueva situación (pena, temor, culpa, inseguridad e incertidumbre).

¿QUÉ HACEMOS DESDE LA CASA DE NIÑOS PARA FACILITAR EL TIEMPO DE ACOGIDA A LOS/AS NIÑOS/AS Y SUS FAMILIAS?

Desde la Casa de Niños, ANTES DE LA INCORPORACIÓN en septiembre:

  1. Damos a conocer a las familias el proyecto de la Casa de Niños:
  • Proporcionando la información más importante sobre el proyecto de centro y los criterios de funcionamiento
  • En el mes de septiembre, antes de la incorporación, mantendremos una reunión de presentación.
  1. Favorecemos el conocimiento y acompañamiento específico a cada niño/a a través de la entrevista inicial que realiza cada tutor/a con cada familia. En ella la familia ofrece la información más relevante sobre su hijo/a (sus hábitos y costumbres, su alimentación, higiene, sus gustos y preferencias de juego, sus rasgos de personalidad, etc.) al tutor/a. es aconsejable que el niño/a esté presente.

DURANTE LA INCORPORACIÓN:

  • Cada tutor/a establece una relación afectiva personalizada con cada niño/a, procurando que se sienta respetado/a y querido/a.
  • L@s educadores/as estamos disponibles ante las necesidades del niño/a, ofreciendo recursos que le ayuden a elaborar su proceso.

 

  1. Ofrecemos los recursos para que el niño/a y su familia integren poco a poco, a su ritmo, la experiencia:
  • Pidiendo la presencia de la familia en el centro durante los primeros días, facilitando que la incorporación del niño/a a toda la jornada sea progresiva y secuenciando la entrada de los niños/as nuevos/as.
  • Acordamos con cada familia, previo a la entrada del niño/a, un plan de incorporación flexible, en función de su evolución y de las posibilidades de organizarse de la familia.
  • El/la educador/a facilita información diaria a cada familia sobre la evolución del niño/a durante el tiempo de acogida.
  • Elaboramos la planificación poniendo todos los recursos humanos y materiales en función del tiempo de acogida.
  • El/la educadora organiza los espacios, tiempos y materiales en función de las necesidades de los niños/as, lo que favorece un clima de seguridad y bienestar.

¿QUÉ PUEDEN HACER LAS FAMILIAS PARA FACILITAR EL TIEMPO DE ACOGIDA A SU HIJO/A?

  1. ANTES DE LA INCORPORACIÓN
  • Conocer a las personas y los espacios de la Casa de Niños y su estilo educativo. Participando en reuniones, encuentros, entrevistas y/o a través de llamadas telefónicas previas a la entrada de su hijo/a, la familia puede aclarar dudas y empezar a construir con las personas que van a estar con él/ella un clima de diálogo y confianza.
  • Transmitir a su hijo/a confianza en el centro: hablarle en positivo del centro, mostrárselo como un lugar bueno para él/ella, explicarle que va a ir a la Casa de Niños, quien irá a llevarle y recogerle cada día, hablarle de los educadores/as con las que va a estar, y sobre todo, evitar expresiones amenazantes del tipo “Ya verás cuando vayas a la casita, allí sí que vas a aprender a…”.
  • Ayudar al niño/a a familiarizarse con ella: podéis dar paseos por sus alrededores y mostrársela: “Mira, ésta es la casita” “Ahí vas a poder jugar con otros niños y niñas”…

 

  1. DURANTE LA INCORPORACIÓN
  • La jornada de bienvenida, dia en el que los niños asistirán por primera vez al centro con sus familias, se llevará a cabo en el patio.
  • El tiempo de acogida transcurrirá en el que será su aula durante todo el curso.
  • Acompañar al niño/a el tiempo que sea posible o necesario, dependiendo de las posibilidades laborales y personales de cada familia. Este aspecto favorece que el niño/a explore el nuevo espacio desde la seguridad que le da la presencia de su familia, y que viva la relación entre el educador/a y el familiar que le acompaña como algo positivo.

Además de percibir que esta relación es buena, facilita que tanto el niño/a como la familia confíe y vayan conociendo a el/la educador/a y a las distintas personas que van a estar con el niño/a. La familia que, por algún motivo, no pueda acompañar a su hijo/a, tendrá la posibilidad, a la hora de la entrada o la salida, de permanecer con él o ella un tiempo, para compartir alguna de sus vivencias en el espacio y con los materiales que van siendo significativos.

  • Mantener una presencia que sea “útil “para el niño/a. Para conseguirlo os damos unas pequeñas consignas:
  1. Ubicaros en la zona de clase que estará preparada para vosotros/as, y que sea el niño/a quién, el que por iniciativa propia, se acerque y/o aleje de las zonas de juego según su necesidad e interés.
  2. Fomentar su autonomía, dejándole explorar por iniciativa propia.
  3. Centraros en vuestro hijo/a, no jugar con otros niños/as a no ser que estén compartiendo ese juego y os lo pida, no coger en brazos a otros/as niños/as.
  4. Evitar distracciones como uso del móvil por ejemplo.
  • Cuidar el momento de la despedida:
  1. Despediros siempre, aunque el niño/a esté jugando, “entretenido”, con una despedida afectuosa, corta y clara. Si el familiar que acompaña se va sin despedirse, cuando el niño/a se da cuenta que el adulto no está siente inseguridad y abandono. Es preferible que exprese su desacuerdo ante la marcha de la familia, aunque sea difícil para ambos, que darse cuenta de repente de que el familiar no está. Facilitar este momento procurando que las despedidas sean cortas, mostrando tranquilidad, seguridad y afecto,…
  2. Dar al niño/a referencias concretas de quién y cuándo volverán a buscarle (vendremos después del patio, del cuento…). Le ayuda a anticipar y asegurar que se producirá el reencuentro con su familia.
  3. Evitar los chantajes de cualquier tipo (si no lloras, te compraré… o te traeré…; si lloras, me pondré triste…o se van a reír de ti…). Y las comparaciones (mira, ningún amigo/a llora…)
  • Adecuar, en la medida de lo posible, la progresión del tiempo de estancia del niño/a en la Casa de Niños a su capacidad de tolerar la separación: siempre que la organización familiar lo permita, ir aumentando, poco a poco y en función de los progresos del niño/a, el tiempo de estancia.
  • Ofrecer información a los/as educadores/as que les pueda servir para comprender y ajustarse mejor a la necesidad de cada niño/a. Solicitarnos información o una entrevista siempre que lo consideréis necesario.
  • Acompañar los sentimientos que pueda manifestar en este tiempo, tanto dentro como fuera del centro, teniendo en cuenta que su expresión puede suponer alguna alteración de su conducta (rabietas, apego excesivo a vosotros/as, pegar, estar más triste,…).
  • En el hogar, atrasar los cambios en la vida cotidiana del niño/a a que finalice el proceso (no cambiarle de habitación, no retirar el chupete,…).
  • Intentar una asistencia continuada a la Casa de Niños, a no ser que estén enfermos/as.
  • Ser puntuales, respetando el horario indicado, y evitando llegar demasiado pronto al centro o demasiado tarde. Es recomendable, a la hora de recogerlos, que lo hagáis todas las familias a la vez.

Equipo Educativo Casas de niños de Morata de Tajuña.

El Valor de lo Cotidiano

Estimadas familias, os dejo aquí un artículo escrito por Gema Morales, educadora en Morata 1 y publicado en la revista «Debates» de la Comunidad de Madrid.

El Valor de lo Cotidiano

Resumen

Los niños y las niñas necesitan espacios seguros y adecuados para su edad y desarrollo, y unos cuidados de calidad que les permitan desarrollar de forma saludable todo su potencial. Para ello es necesario que los adultos les proporcionemos las condiciones adecuadas. Es decir, unos espacios adecuados a sus características y necesidades y unos cuidados de calidad, que seamos sensibles y respetuosos ante las necesidades y ritmos individuales de cada uno/a de ellos/as y que estemos atentos a la comunicación no verbal ofreciéndoles atención plena en la interacción.

Punto de partida

Motivadas por la directora de Zona y conscientes de la necesario y también difícil de poner en valor el carácter educativo de la etapa 0-3 años, parte del equipo educativo de las Casas de Niños de Morata de Tajuña 1 y 2, iniciamos una formación a cargo de las personas responsables del proyecto “Los cien lenguajes”, que nos hablaron sobre la importancia de los espacios, los materiales y los cuidados en el desarrollo saludable de los niños y niñas, y cómo puede ser aplicado en la práctica diaria de nuestras Casas de Niños, desde el enfoque de Emmi Pikler.

Abordamos la formación a lo largo de dos cursos. Comenzamos por la formación sobre los espacios que, en principio era la demanda del equipo. Sin embargo, nos dimos cuenta de que, una vez que se transforman los espacios y se comienza a implantar una nueva metodología, se hace imprescindible y muy necesario abordar los cuidados. Las circunstancias favorecieron que al siguiente curso todo el equipo pudiéramos realizar la formación sobre cuidados. El Ayuntamiento fue el que financió la formación haciéndola posible.

Comenzamos reflexionando en equipo acerca de nuestra concepción sobre la infancia. Llegamos a la idea de niño/a como ser individual, social, global, capaz y competente. Y nos fuimos adentrando en sus necesidades y en cómo darles respuesta desde esta mirada. Según la perspectiva de Pikler, los niños y niñas necesitan espacios seguros.

«los niños y las niñas necesitan que los adultos les proporcionemos espacios seguros y adecuados para su edad y desarrollo.»
Es así como el equipo educativo vamos poniéndonos en marcha e iniciando, en paralelo a la formación y poco a poco, la transformación y adecuación de los espacios y de los materiales.

Comenzamos a diseñar los espacios de las aulas teniendo en cuenta que debían responder a la necesidad de movimiento libre de los niños y de las niñas, garantizando su seguridad, y ofrecer oportunidades para la exploración y el aprendizaje autónomo. Es decir, ser accesibles sin que sea necesaria la intervención de la educadora.

Todas las aulas han quedado configuradas con un espacio de movimiento que da respuesta a la necesidad de subir, bajar, trepar y encaramarse a diferentes alturas, saltar, reptar, deslizarse,…además de una zona de experimentación, construcción, descanso y juego libre. Las aulas de 2-3 años cuentan, además con una zona de juego simbólico o de imitación, dependiendo de la edad.

Es importante destacar la necesidad de establecer límites de forma clara y respetuosa en los momentos de juego libre y experimentación, que proporcionen estructura a niños y niñas. Al hacerlo, les estamos proporcionando seguridad y orientación, al mismo tiempo que les permitimos jugar y experimentar libremente en un ambiente seguro y estimulante. Los límites son necesarios para proporcionar seguridad. Les ayudan a comprender lo que se espera de ellos en estas situaciones.

Objetos que utilizan los niños en la casa de niños de Morata de Tajuña. Aula para realizar juegos en la casa de niños de Morata de Tajuña.

Y no nos hemos quedado sólo en las aulas. También los espacios exteriores y los espacios comunes.

En el caso de la Casa de Niños Morata I hemos acondicionado la entrada al centro para que las familias, a pesar de lo pequeña que es ésta, puedan disponer de un espacio acogedor en el que permanecer con sus hijos e hijas hojeando algún cuento, por ejemplo, o como momento de tránsito entre su casa y el Centro o viceversa. Además, se les da la posibilidad de llevarse a casa, alguno de los libros de la biblioteca de adultos que hemos puesto a su disposición y ver algunas de las imágenes que documentan los momentos y aprendizajes que realizan sus hijos e hijas en la Casa de Niños. También lo utilizamos puntualmente para ofrecer alguna propuesta para los niños y niñas: teatros o mesa de luz por ejemplo.

Espacio interior de la casa de niños de Morata de Tajuña Día de la familia en la entrada a la casa de niños de Morata de Tajuña

En la Casa de Niños Morata II el pasillo se utiliza para exponer algunas de las producciones de los niños y de las niñas. Igualmente se exponen imágenes que documentan los procesos de aprendizaje o elementos utilizados en propuestas ofrecidas a las criaturas utilizadas en algún teatro, por ejemplo. De esta manera ofrecemos a las familias una ventana por donde poder asomarse y compartir con sus hijos e hijas algunas de las experiencias que viven en el centro.

Consideramos que mostrando a las familias los procesos y experiencias que viven sus hijos e hijas en las Casas de Niños estamos contribuyendo a generar cultura de infancia, poniendo en valor y mostrando cuánto de educativo hay en todo cuanto los niños y niñas viven y experimentan.

En cuanto a los espacios exteriores aún seguimos en el proceso de transformación. Este tema lo vimos muy de pasada y hemos dedicado otra formación completa para abordarlo. Nuestra intención es convertirlo en una extensión del espacio del aula y nuestro reto es conseguir naturalizar ambos espacios de las dos Casas de Niños. Conseguir un suelo natural, de tierra por ejemplo.

Patio zona de movimiento en la casita de niños en Morata de Tajuña. patio zona de casita en la casa de niños en Morata de Tajuña

«el papel de los adultos es proporcionar un ambiente seguro y estimulante para los niños y las niñas.»

Hemos seguido el criterio de ofrecer materiales simples, sencillos y naturales.  Para ello, hemos ido adaptando algunos materiales que ya teníamos, eliminando y sustituyendo otros y adquiriendo algunos nuevos. Sobre todo hemos ido eliminando muchos de plástico y colores llamativos, por madera, tela, metal,… y colores más neutros. Hemos hecho acopio de elementos naturales y material no estructurado (piñas, piedras, conchas, botes, palos,…) que ofrece infinitas posibilidades de acción y proporciona diferentes percepciones y sensaciones.

Igual que cuidamos los espacios, también hemos hecho una selección cuidada de los materiales que ofrecemos a los niños y las niñas, y cómo y dónde los disponemos dentro de los diferentes espacios. Cuidamos la manera en cómo se los presentamos. Tenemos en cuenta la dimensión estética, el orden y cuidado de los materiales que ponemos al alcance de niños y niñas.

Materiales naturales. Piñas, conchas, madera,... en unas cestas

En general, seguimos los criterios sobre los materiales recomendados por Pikler. Materiales simples, naturales y seguros diseñados para fomentar el desarrollo físico, cognitivo y emocional de los niños a través de la exploración libre y la experimentación.

Casa de niños de Morata de Tajuña. cocinando con hojas y castañas.

«los cuidados cotidianos son fundamentales para la seguridad afectiva.»
Reflexionar en equipo, de la mano de nuestras formadoras, sobre la importancia de los momentos de cuidados, nos ha ayudado a ser aún más conscientes de ello y a tomar responsabilidad sobre estos momentos.  El día a día en la vida cotidiana de la Casa de Niños, está lleno de momentos significativos y fundamentales para el desarrollo y la seguridad afectiva de las criaturas. Entre ellos están: el cambio de pañal, la comida, cogerles en brazos, y un sinfín de actos cotidianos, a través de los cuales niños y niñas van construyendo sus aprendizajes y formando su identidad. Se perciben a sí mismos en función de cómo son sostenidos, mirados, tocados, hablados,… Los momentos de cuidados son momentos privilegiados entre el adulto y la criatura, ya que se desarrollan en una relación muy íntima entre ambos.

Fue un lujo grabar momentos puntuales de la mañana en el aula con los niños y niñas para poder analizarlos después. También tuvimos la oportunidad de que las formadoras vinieran a nuestras aulas a realizar observaciones.

Ha sido clave en este proceso detenernos y replantearnos cómo organizar cada uno de estos momentos para que no se transformen en actos mecánicos y rutinarios, estando atentas y disponibles corporalmente a la comunicación con los niños y las niñas. Es importante que su dignidad y autonomía sean tenidas en cuenta y respetadas. Permitiéndoles participar activamente en estos momentos, en lugar de tratarlos como objetos pasivos que reciben nuestros cuidados. Estando  atentas a sus necesidades y deseos, y dispuestas a adaptarnos a sus ritmos y preferencias. Evitando expresiones de impaciencia o frustración, y que en su lugar, mantengamos una actitud tranquila y amable.

Esto permite crear un ambiente de apoyo y seguridad para las criaturas en las Casas de Niños.

Las actuaciones más significativas que llevamos a cabo a la hora de reorganizar los momentos de los cuidados han sido establecer turnos para el momento del cambio de pañal y el aseo. El momento de la comida y el del tentempié de media mañana en algún aula se han organizado en pequeños grupos, lo que facilita una atención más individualizada.

Es muy gratificante percibir cómo responden cuando se les da el tiempo necesario para hacerlo. Cómo se relaja su tono muscular y cambia su expresión cuando se sienten competentes, escuchados, tenidos en cuenta,…En definitiva, cómo fluye la relación cuando se han creado las condiciones adecuadas y un vínculo seguro entre adulto y niño/a.

Momento de cuidados. Lavado de manos de los niños de la casa de niños de Morata de Tajuña.

Todo ello requiere por nuestra parte una actitud consciente y mucha presencia. Dejar, en la medida de nuestras posibilidades, a un lado las prisas para dar paso a la calma, la delicadeza y la presencia. Ofrecer una mirada atenta que deje paso a sus iniciativas con nuestra gestualidad, disponibilidad corporal o nuestras palabras. Favorecemos así que el niño y la niña construyan una base sólida en su seguridad afectiva y personal, y su capacidad de ser autónomo en situaciones de juego y exploración, ya que tiene integrada la presencia afectiva de un adulto significativo que lo cuida.

Valoración del proceso.

«los espacios diseñados para responder a las necesidades de los niños y niñas favorecen su autonomía y contribuyen a desarrollar su sentimiento de competencia»

A través de la transformación de los espacios llevadas a cabo en ambas Casas de Niños del municipio de Morata de Tajuña, nos proponíamos adaptar cada una de las aulas a las necesidades de juego, movimiento, actividad y descanso de los niños y de las niñas. Hemos podido observar que, gracias a ello, se ha visto favorecida la autonomía de los más pequeños y en ocasiones hemos visto reducidos los conflictos.

A través de su actividad espontánea y autónoma los niños y las niñas son capaces de desarrollar su sentimiento de competencia.

Momentos de reunión en la casita de niños de Morata de Tajuña.

Somos conscientes, que esta autonomía no sería posible, sin unos cuidados de calidad por parte del adulto. Cuidados que le aportan el bienestar y la seguridad afectiva suficientes y que les permite estar ocupados en sus aprendizajes y en sus proyectos de juego y acción,  además de favorecer la conciencia sobre sí mismos, lo que favorece el inicio de la autorregulación de sus necesidades y emociones. Por ejemplo, en el momento de la comida, reconociendo si está saciado y no quiere más.

Hemos creado espacios más seguros, que permiten a los niños y las niñas explorar y construir sus aprendizajes a través de la experiencia y en función de sus necesidades, favoreciendo un ambiente más relajado y distendido, al posibilitar que cada criatura permanezca en la zona del aula que responde a sus necesidades e intereses.

Las familias han sido partícipes de todo el proceso. Desde el equipo hemos ido informándolas paralelamente a estas transformaciones. La formación y la experiencia nos han permitido fundamentar nuestro trabajo y dotar de criterio pedagógico las decisiones que hemos ido tomando. Es fundamental y necesario, a la hora de introducir cualquier cambio metodológico o alguna decisión que afecta a actividades que se han realizado siempre de una determinada manera, que las familias cuenten con toda la información y el porqué de estas decisiones para que puedan entender estas transformaciones y muestren menos resistencias.

Contemplar el momento de la entrada y de la salida, como momentos de intercambio y de relación entre familia y centro permite, no sólo que los niños y las niñas se incorporen más tranquilos al aula, también que pueda haber unos momentos de comunicación entre las educadoras y los padres. Estos son momentos privilegiados para conocernos mejor y cultivar la confianza. Lo que influye de forma positiva en la seguridad de los niños.

La reflexión en equipo nos ha permitido intercambiar ideas y perspectivas, lo que en algunas ocasiones nos ha ayudado a mejorar la calidad de la atención hacia los niños y niñas. El trabajo en equipo ha facilitado unificar criterios, la colaboración y el compromiso, en beneficio tanto de los niños y niñas como del equipo educativo que trabajamos en la Casa de Niños.

Conclusiones

Esta formación ha supuesto un cambio de mirada con respecto a nuestra manera de entender y organizar los espacios, los materiales y los momentos de cuidados. Podemos decir que ahora partimos de la idea del espacio como tercer educador y de la concepción de los cuidados como un momento de relación privilegiada entre los niños y las niñas y el adulto, base para el desarrollo de un apego y unas relaciones seguras que permitan a la infancia crecer en un ambiente cuidado que responda a sus necesidades reales.

La filosofía de Emmi Pikler nos ha aportado ideas muy valiosas:

–        Sobre los espacios. Enfatiza la importancia de un entorno seguro y adaptado a las necesidades de cada niño/a, que les permite explorar y aprender de manera autónoma y a través de la experiencia, garantizando su seguridad por un lado y tener sus necesidades de juego, movimiento, exploración, aprendizaje, afecto y cuidado cubiertas.

–        Sobre los cuidados destaca la importancia de la atención plena, la comunicación no verbal, la sensibilidad y el respeto por las necesidades y ritmos individuales de cada niño y de cada niña. Los adultos debemos permitir que los niños exploren y aprendan a su propio ritmo, y no deben imponer sus expectativas o deseos sobre los niños.

Es necesario que sigamos formándonos, desaprendiendo y reflexionando sobre la importancia de los momentos de cuidado y cómo pueden ser utilizados para apoyar el desarrollo de los niños y niñas en las Casas de Niños. Sobre cómo en la relación entre un niño o niña y un adulto, el buen trato y los diálogos respetuosos son esenciales para fomentar una relación saludable y positiva. El buen trato implica que el adulto debe tratar al niño con respeto, dignidad y comprensión, reconociendo su individualidad y sus necesidades únicas.

«las relaciones basadas en el buen trato contribuyen de manera positiva en la autoestima, autoconcepto y el bienestar emocional.»

Cuando se establece una relación basada en el buen trato y el diálogo respetuoso, el niño se siente valorado y comprendido, lo que contribuye positivamente a su autoestima, autoconcepto y bienestar emocional. Además, este tipo de relación fomenta un ambiente de confianza y seguridad, lo que permite al niño desarrollar habilidades sociales y emocionales saludables.

Dos niños de espaldas se agarran de la mano.

La atención individualizada en los momentos de cuidado requiere, de una actitud consciente y presente por parte del adulto, de manera que se pueda establecer una comunicación y una interacción significativa con los niños y niñas. Hacerlo, es lo que transforma estos momentos cotidianos, en oportunidades de aprendizaje y de desarrollo emocional y social para los niños y niñas.

Es importante destacar que esta atención individualizada no solo implica estar atentos a las necesidades y deseos de los niños y niñas, sino a sus ritmos y tiempos. Cada niño y niña es único y tiene su propio ritmo de desarrollo y de aprendizaje, y es responsabilidad del adulto adaptarse a ellos y brindarles el tiempo y el espacio necesario para que puedan desarrollarse de manera óptima.

En definitiva, la atención individualizada en los momentos de cuidado implica una actitud consciente, presente y sensible por parte del adulto, que permita establecer una relación de confianza y cercanía con los niños y niñas. Al hacerlo, estamos favoreciendo que se creen momentos significativos y valiosos en la vida cotidiana de la Casa de Niños, que contribuyan al desarrollo emocional, social y cognitivo de los niños y niñas.

Bibliografía:

–        Espacios en armonía. Propuestas de actuación en ambientes para la infancia. Beatriz Trueba Marcano. Octaedro.

–        Materiales 0-3. Cristina Llinares Francisco, Iria Mantilla Álvarez. Grao.

–        Moverse en libertad. El desarrollo de la motricidad global. Emmi Pikler. Narcea, Madrid 2000.

Foto de Gema Morales Martinez educadora infantil de la casa de niños de Morata de Tajuña.

Gema Morales Martínez.
Educadora infantil en las Casas de Niños I y II desde hace 24 años.
Educadora Social, psicomotricista y formada en Pedagogía Sistémica.
Casa de niños de Morata de Tajuña.
Comunidad de Madrid.

EducaMadrid, Plataforma Educativa de la Comunidad de Madrid