En nuestro centro apostamos por la comunicación firmemente. Queremos ser un centro abierto a la comunidad y que, desde fuera, se conozca plenamente todo lo que hacemos. Creemos que nuestro centro es un gran lugar y apostamos porque así sea percibido desde el exterior.
Establecemos diferentes canales de comunicación para intentar llegar al mayor público posible y generar diferentes situaciones de comunicación distintas según la idea que queramos trasmitir.
Por un lado, tenemos aplicaciones oficiales para las comunicaciones formales, como son Roble, Raíces o el propio correo electrónico.
En nuestras redes sociales, especialmente en Instagram semanalmente subimos 2-3 publicaciones donde se puede ver el centro desde dentro permitiendo a las familias conocer lo que hacemos y el sentido de nuestras actuaciones.

Contamos también con el grupo de “Delegados de clase”. Un padre/madre de cada grupo es elegido para representar a su grupo y tener comunicación directa con dirección para trasmitir aquellas inquietudes (no pedagógicas) que surgen a lo largo del curso. Este grupo se reúne una vez al trimestre para que, desde dirección, se haga un resumen de los últimos meses o se aclaren aquellos aspectos que han resultado polémicos.

Hemos comenzado el proyecto “David contesta”, donde el director del centro se reúne con alumnos/as de todas las clases para explicarles cosas del colegio y por supuesto para que ellos le trasmitan sus inquietudes. Esto lo consideramos muy importante ya que en muchas ocasiones los centros mandamos mucha información y damos muchas explicaciones a las familias, pero a los niños/as no les llega y al final son lo más implicados.
Creemos que la relación familia-centro es fundamental y apostamos por un modelo de centro abierto a la comunidad.
Un ejemplo es la figura del «papá/mamá comensal», donde las familias pueden venir al centro para comprobar cómo funciona el servicio de comedor de sus hijos/as. La empresa no sabe nada de estas visitas para que la prueba sea real. Las familias comen la misma comida de los niños/as y se hace un seguimiento de aquellos aspectos que han visto mejorables.

Además, el centro trabaja en una serie de proyectos que merecen tener difusión y ser conocidos. Estamos muy orgullosos del trabajo que hacemos y por ello nos vemos en la necesidad de mostrarlo y llegar al mayor número de personas posible.
Consideremos que la mejor manera de reducir los conflictos es la comunicación y la apertura, por ello tratamos de que nuestras familias sientan que el colegio está pendiente de su realidad y que puedan contar con nosotros para resolver cualquier posible dificultad. Por ello, este curso comenzaremos con nuestro proyecto de “mediadores”, donde será el alumnado el encargado de ayudarnos a gestionar las situaciones más complicadas.

Al finalizar el año, elaboramos una revista donde recogemos lo más relevante del curso escolar y donde los protagonistas son nuestros chicos/as que son lo mejor que tiene nuestro colegio.
