El pasado 7 de septiembre, el primer día de clase, el centro vivió una jornada cargada de emoción y significado. En línea con nuestro proyecto educativo, se celebró la bonita ceremonia del «Paso del Arco», un acto simbólico fundamentado en la metodología Waldorf que marca el tránsito de nuestros alumnos desde la etapa de Educación Infantil hacia la Educación Primaria.
Este emotivo ritual no solo celebra el crecimiento de los más pequeños, sino que da comienzo a una de las iniciativas más valiosas de nuestro centro: el programa de apadrinamiento. En este acto, los alumnos que comienzan Primaria han sido apadrinados por sus compañeros de 4º curso, quienes se comprometen a acompañarles y guiarles durante sus primeros años en esta nueva etapa. Muchos no se conocen pero sin saberlo tienen valiosas cosas en común, puesto que ambos grupos tuvieron las mismas tutoras en infantil. De hecho, mientras celebrábamos el Paso del arco, Laura y Paqui tuvieron que irse a recibir los nuevos alumnos de tres añitos que estrenaban el período de adaptación. De aquí a tres años, los alumnos que hoy han sido apadrinados serán los padrinos de los que hoy entraban por primera vez al CEIP Uno de Mayo.
Este programa, que ya dio sus primeros pasos el curso pasado, tiene como objetivo principal tejer redes de apoyo entre el alumnado y fomentar que aprendan los unos de los otros. La iniciativa busca mejorar la convivencia en el centro y reducir la conflictividad, creando un ambiente escolar más positivo y seguro. Estamos convencidos de que un clima de bienestar y colaboración es la base fundamental para que nuestros alumnos alcancen su máximo potencial, redundando directamente en la mejora de sus resultados académicos.
Os dejamos algunas imágenes del momento.
Desde el CEIP Uno de Mayo queremos dar la bienvenida a todos nuestros alumnos y, en especial, a los más pequeños en este nuevo camino que hoy emprenden de la mano de sus padrinos y madrinas. ¡Feliz curso a todos!




