

El día a día en un aula de Educación Infantil del 1er ciclo se desarrolla en dos líneas principalmente: por un lado se trabajan los hábitos y rutinas , que son muy importantes para la seguridad y el fomento de la autonomía de los niños/as, y por el otro, se estimula el conocimiento del entorno, el desarrollo del lenguaje y la adquisición de habilidades, esenciales para su aprendizaje y desarrollo integral.
En el nivel de 0-1 año la jornada escolar se adapta a las necesidades de cada niño/a: biberones, siesta, aseo… y, según avanza el curso, se van unificando los tiempos cuando comienzan a comer purés.
La jornada escolar para los grupos de 1 a 3 años tiene un esquema preestablecido, pero flexible:
- Entrada, saludo a los compañeros y adultos. Acogimiento emocional y juego libre.
- Asamblea con rutinas y propuestas motivadoras.
- Trabajo individual, en pequeño grupo o gran grupo, según actividad propuesta. Realización de talleres: artística, psicomotricidad, biblioteca, música, juego heurístico…
- Juego libre y exploración de elementos del aula.
- Aseo y recreo en patio interior o exterior.
- Aseo y comida.
- Aseo y siesta
- Levantada de siesta y aseo.
- Juego libre y despedida.
Inglés
Procuramos que el encuentro de los niños/as con la lengua inglesa sea interesante y divertido, que despierte su curiosidad e interés hacia esta lengua como medio de comunicación. Nuestro auxiliar de lengua inglesa se incorpora a las aulas en distintos momentos de la jornada cuidando un acercamiento desde el respeto y el cuidado emocional.
Las actividades se programan de acuerdo con los proyectos del centro: cuentacuentos en la biblioteca (Plan de Fomento de la Lectura), huerto escolar, actividades relacionadas con los días especiales (Navidad, Carnaval, etc.) y otras.


Periodo de adaptación
Se trata de un fase importante ya que cada niño vive su incorporación al centro de manera particular. La separación de la familia y su ingreso en la escuela causan alteraciones en los planos sentimental, afectivo y social que debemos atender. El proceso de aceptación interna del cambio resulta complejo y la gran dificultad recae en la separación niño – familia, situación que resulta tan difícil para las familias como para sus hijos.
Cada niño/a tiene su propia forma de reaccionar cuando sus familiares se van: desde sollozos hasta una estrepitosa rabieta; desde silencio y falta de respuesta a la más cariñosa de las voces hasta aislamiento total y absoluto.
Consejos para el periodo de adaptación.
- Ponte en el lugar del niño y se sensible a sus estados de ánimo. Los primeros días de escuela son difíciles: un espacio nuevo, personas de referencia que no conoce, niños llorando alrededor…
- No salgas corriendo o a escondidas. El momento de la despedida es importante y no debe causar desconcierto e inseguridad.
- No engañes: evita decir al niño “Me voy un momento y ahora vuelvo”. Es mejor que des una pista de referencia: “Volveré antes/después de comer”.
- No introduzcas ningún cambio más (retirada del chupete, cambio de habitación, etc.). El comienzo de esta etapa ya es un cambio muy importante en sí.
- Actúa con normalidad a la hora de recogida: es un buen momento para la comunicación y para mostrarnos cercanos a sus vivencias y emociones.
- Ármate de paciencia. El periodo de adaptación varía mucho de un niño/a a otro/a, así que no conviene dar nada por sentado.

