En el primer trimestre del curso, los alumnos de Religión recibieron, en las aulas, a voluntarios del Banco de Alimentos de Madrid. Además de dar testimonio de su vida como voluntarios, les hablaron de pobreza, de necesidad y de despilfarro.
El Banco de Alimentos es un almacén situado en el centro, entre la necesidad y el despilfarro. Recoge alimentos donados por personas, empresas y organismos, los almacena y después los dona a quienes no pueden, por sus propios medios, comer todos los días.



Ayudan a unas 160 000 personas cada día, en toda la Comunidad de Madrid. Son el equivalente a llenar una vez y media el campo de fútbol RIYADH AIR METROPOLITANO, es decir, llenarlo una vez y media de personas con un plato de comida.
Pero las 160 000 personas a las que ayuda el Banco de Alimentos de Madrid, no son todas las que necesitan ayuda en esta Comunidad. La cifra alcanza las 500 000 personas que cada día necesitan ayuda para comer. Así pues, al resto les ayudan otras entidades.
Después de las charlas, a los alumnos de Bachillerato se les lanzó el reto de organizar una recogida en el centro para colaborar con el Banco, y rápidamente lo recogieron y lo hicieron propio, trabajando para ello con todas sus ganas y, a la vez, mediante su propia experiencia, adquiriendo conocimientos, que en este momento están evaluando a través de la reflexión de lo vivido y lo que su acción ha supuesto en el instituto, en la Comunidad de Madrid y, por ende, en el mundo.



Ya se les ha felicitado y se ha celebrado con ellos la conclusión de la actividad, pero en este foro aprovechamos la ocasión para felicitarles, nuevamente, por su disposición y diligencia.
¡Ojalá, en vuestra vida, el mundo pueda contar con vosotros, así, en alguna otra ocasión!
¡G R A C I A S!
Gracias también a toda la Comunidad Educativa, por su acogida, por su disposición y por su participación.
¡G R A C I A S!
José Antonio Pérez (profesor de Religión)
