Hemos recorrido el Camino de Santiago con el alumnado de 1.º de Bachillerato. Días de caminar, de convivir y de parar el ritmo habitual para mirarnos más de cerca.
Ha habido cansancio, risas, silencios y muchos momentos compartidos. Poco a poco, el grupo ha ido cambiando: más unido, más atento a los demás, más consciente de lo que supone avanzar juntos.
La llegada a la Catedral de Santiago de Compostela no ha sido solo una meta, sino el reflejo de todo lo vivido.
Una experiencia que deja recuerdo y, sobre todo, aprendizaje que no se olvida.






