En nuestras escuelas hemos vivido recientemente dos celebraciones muy especiales, llenas de color, alegría y aprendizaje compartido.

Por un lado, la Casa de Niños «Los Enanitos» de Estremera se llenó de vida con la celebración de la Feria de Abril. Trajes, música, bailes y decoración nos acercaron a una tradición popular muy significativa, permitiendo a los niños y niñas experimentar, sentir y disfrutar de una fiesta que forma parte de nuestra cultura.

En la Casa de niños «Arco Iris», realizamos una emotiva romería para llevar flores a la Virgen de la Pera. En un ambiente tranquilo y respetuoso, caminamos juntos, compartiendo este momento tan especial, donde la tradición, la convivencia y el vínculo con nuestro entorno fueron los verdaderos protagonistas.

Estas experiencias, además de ser momentos de disfrute, tienen un importante valor educativo. A través de ellas acercamos a los niños y niñas a la cultura de su entorno, fomentamos el respeto por las tradiciones y fortalecemos el sentimiento de pertenencia a la comunidad.
Al mismo tiempo, estas propuestas nos permiten seguir acompañando su desarrollo de manera global: favorecemos sus habilidades sociales al compartir con otros, su desarrollo emocional al vivir experiencias significativas, su motricidad a través del movimiento y la participación activa, y su desarrollo cognitivo al descubrir nuevas formas de expresión, símbolos y costumbres.
Porque aprender también es vivir, sentir y compartir… y en nuestras escuelas, cada celebración es una oportunidad para crecer.



