Aprender explorando, participando y creciendo.
En Educación Infantil entendemos el aprendizaje como un proceso activo y progresivo. El alumnado participa, experimenta, se relaciona y construye nuevos aprendizajes a partir de sus experiencias y de las situaciones que forman parte de su día a día.
Aprender de forma activa desde los primeros años.
La metodología del centro combina diferentes formas de enseñar y aprender para adaptarse a las características de cada grupo y a las necesidades individuales del alumnado.
En Infantil se da especial importancia a la participación, la comunicación, la actividad, las rutinas, el trabajo cooperativo y las experiencias que permiten al alumnado descubrir y comprender progresivamente su entorno.
Seis ideas que orientan el aprendizaje.
La actividad cotidiana se organiza a partir de propuestas variadas que permiten aprender de forma individual, colectiva y progresivamente autónoma.
Participación activa
El alumnado interviene en las actividades, en la dinámica del aula y en diferentes experiencias de aprendizaje.
Aprendizaje significativo
Los nuevos conocimientos se relacionan con experiencias, situaciones cercanas y aprendizajes que el alumnado ya ha construido.
Cooperación
Se combinan actividades individuales con propuestas en pareja, pequeño grupo y gran grupo.
Rutinas
La adquisición de rutinas ayuda a organizar la jornada y favorece progresivamente hábitos y autonomía.
Motivación
Se plantean actividades motivadoras y se cuida que los espacios y materiales faciliten la participación.
Personalización
Las propuestas educativas se adaptan a diferentes ritmos y necesidades de aprendizaje.
Un espacio cotidiano para participar y comunicarse.
Las asambleas de clase tienen un carácter sistemático en Educación Infantil y forman parte de la dinámica habitual del grupo.
Permiten trabajar la participación, el conocimiento mutuo, la comunicación y la integración del alumnado dentro de su grupo y de la vida del centro.
Hablar, escuchar y aprender juntos.
La asamblea contribuye a crear momentos compartidos en los que los niños y niñas pueden participar en la vida del grupo y relacionarse con los demás.
Aprender de muchas maneras.
El trabajo en Infantil combina diferentes tipos de actividades, agrupamientos y experiencias para ofrecer un aprendizaje variado.
Trabajo individual
Actividades adaptadas a las características, desarrollo y ritmo de cada alumno.
Trabajo cooperativo
Actividades desarrolladas en parejas, pequeños grupos y gran grupo.
Psicomotricidad y expresión
Sesiones y actividades relacionadas con psicomotricidad, música y teatro.
Actividades complementarias
Visitas, festividades, talleres y actividades conjuntas de nivel, etapa y centro.
Las rutinas también forman parte del aprendizaje.
La adquisición de rutinas de trabajo diarias ayuda al alumnado a comprender progresivamente la organización de la jornada y a desenvolverse con mayor autonomía.
La adaptación al espacio y la creación de un ambiente adecuado forman también parte de la intervención educativa.
Observar para adaptar y acompañar.
El seguimiento del alumnado se apoya en la observación directa y sistemática de diferentes aspectos del desarrollo, del trabajo cotidiano y de la participación.
Esta observación permite detectar dificultades, necesidades o diferentes ritmos y ajustar la respuesta educativa cuando sea necesario.
Las relaciones también se aprenden.
Desde Educación Infantil se fomentan las relaciones interpersonales, el diálogo y el conocimiento de los demás como parte del proceso educativo.
Expresarse
Utilizar la comunicación oral y gestual en las relaciones cotidianas.
Descubrir a los demás
Actividades de conocimiento mutuo y de integración dentro del grupo.
Aprender juntos
Favorecer relaciones positivas y progresivamente cooperativas.
Aprender en Infantil es experimentar, participar y descubrir.
La metodología combina actividad, comunicación, cooperación, rutinas, observación y atención individual para acompañar el desarrollo del alumnado durante sus primeros años escolares.