Aprender con más autonomía, pensar con más criterio.
En Educación Secundaria el alumnado avanza hacia una mayor autonomía en su proceso de aprendizaje, desarrollando estrategias de estudio, organización del trabajo, reflexión personal y participación activa en la vida académica.
Aprender a organizarse, reflexionar y avanzar.
La etapa de Secundaria incorpora un trabajo específico sobre estrategias de aprendizaje y técnicas de estudio, favoreciendo que el alumnado conozca mejor su forma de trabajar y pueda mejorarla progresivamente.
La tutoría, el seguimiento del aprendizaje y la coordinación del equipo docente contribuyen a acompañar este proceso académico y personal.
Una metodología orientada al aprendizaje autónomo.
El trabajo educativo combina el desarrollo académico, la adquisición de estrategias de aprendizaje y el acompañamiento personal del alumnado.
Actitud activa
Se favorece una disposición positiva y activa hacia el aprendizaje y la participación en el proceso educativo.
Hábitos de estudio
Se trabaja la adquisición de rutinas, organización y condiciones adecuadas para el trabajo académico.
Estrategias de aprendizaje
El alumnado aprende técnicas y procedimientos que puede aplicar en su estudio diario.
Autonomía personal
Se potencia la reflexión, la toma de decisiones y la corresponsabilidad en el propio proceso de crecimiento.
Personalización
La respuesta educativa se ajusta, cuando es necesario, a las características y necesidades del alumnado.
Seguimiento
El equipo docente realiza un seguimiento del proceso de aprendizaje para detectar dificultades y acordar medidas.
Aprender también significa aprender a estudiar.
En Secundaria se trabaja de forma específica sobre los hábitos y técnicas de estudio para que cada alumno pueda analizar cómo trabaja y mejorar su organización.
El alumnado reflexiona sobre su sistema de estudio, la planificación del tiempo y diferentes estrategias relacionadas con la comprensión y el aprendizaje.
Reflexionar sobre el propio trabajo.
El proceso educativo incorpora momentos en los que el alumnado analiza su rendimiento, sus dificultades y los cambios que puede introducir para seguir avanzando.
Planificar el siguiente paso.
Tras las evaluaciones se trabajan aspectos relacionados con el estudio personal, la preparación de trabajos y la organización de los exámenes.
Comprender los resultados.
El alumnado reflexiona sobre el trabajo realizado, los errores, las dificultades y los factores que han influido en su rendimiento.
Una hora para acompañar el proceso educativo.
El alumnado de Secundaria dispone de un período lectivo semanal con su profesor tutor dedicado al desarrollo de la acción tutorial.
El tutor realiza el seguimiento del aprendizaje, coordina la evaluación y participa en la orientación académica junto a los profesionales de orientación.
La tutoría conecta aprendizaje, orientación y seguimiento.
Aprender también implica conocerse mejor.
El Plan de Acción Tutorial incorpora el bienestar emocional como parte del aprendizaje, promoviendo la reflexión sobre el propio estado emocional y un clima seguro en el aula.
Además, se trabajan aspectos relacionados con la autoestima, el autoconcepto, la toma de decisiones y la autonomía personal.
Prepararse para las decisiones que vienen después.
La acción tutorial en Secundaria incorpora también la orientación académica y profesional, ayudando al alumnado a conocer el sistema educativo y a reflexionar progresivamente sobre sus posibilidades.
Más autonomía, mejores estrategias y mayor capacidad para tomar decisiones.
La metodología de Secundaria acompaña al alumnado en una etapa de crecimiento académico y personal, reforzando sus hábitos de estudio, su reflexión, su organización y su responsabilidad en el aprendizaje.