Prevención y acompañamiento

Que nadie se desconecte
de su educación

Asistir al centro de forma regular permite mantener el vínculo con el aprendizaje, con los compañeros y con quienes acompañan cada etapa educativa. Cuando ese vínculo empieza a debilitarse, nuestro objetivo es detectarlo, comprender qué está ocurriendo y actuar a tiempo.

Prevención del absentismo escolar

Antes de una ausencia puede haber una dificultad

La asistencia regular es una parte fundamental de la experiencia educativa. Pero sabemos que detrás de una ausencia reiterada pueden existir circunstancias muy diferentes.

Dificultades académicas, problemas personales, situaciones familiares, falta de integración o una progresiva pérdida de motivación pueden provocar que un estudiante empiece a alejarse del centro.

Por eso, ante una situación de absentismo, el primer objetivo no es únicamente registrar faltas: es entender qué está pasando y buscar la manera de recuperar el vínculo con la educación.

Detrás de una silla vacía hay un alumno. Y antes de preguntarnos cuántas veces ha faltado, debemos intentar comprender por qué ha dejado de venir.
Nuestra forma de actuar

Detectar, comprender y acompañar

La prevención del absentismo requiere combinar seguimiento, comunicación y coordinación entre las personas que rodean al alumno.

Detectar Identificar cuanto antes los cambios en la asistencia y la participación.
Escuchar Intentar comprender las circunstancias que pueden estar detrás.
Acompañar Buscar junto al alumno y su familia formas de superar las dificultades.
Coordinar Trabajar con otros profesionales cuando una situación necesita más apoyo.
Mirar más allá de la ausencia

Cada situación puede tener una causa diferente

No existe una única razón por la que un alumno puede empezar a faltar.

En algunos casos puede tratarse de una situación puntual. En otros, las ausencias pueden ser la manifestación de una dificultad que requiere atención.

Por ello, conocer las circunstancias del alumno y mantener una comunicación cercana con su familia resulta fundamental para poder intervenir adecuadamente.

Dificultades académicas Desmotivación, sensación de fracaso o dificultad para seguir el ritmo.
Situaciones personales Circunstancias emocionales o personales que afectan al día a día.
Entorno familiar Situaciones familiares que pueden interferir en la asistencia.
Integración Dificultades de convivencia, aislamiento o sensación de no pertenencia.
Prevenir antes de intervenir

Mantener el vínculo con el centro

Pertenencia

Sentirse parte importa

La prevención comienza construyendo un centro en el que el alumnado encuentre personas de referencia, relaciones positivas y motivos para participar.

Tutoría, orientación, convivencia, actividades, proyectos y acompañamiento forman parte también de la prevención.

Cuanto mayor es el vínculo con el centro, más posibilidades existen de detectar una dificultad antes de que se convierta en desconexión.
Seguimiento

Detectar los cambios

El profesorado tutor realiza el seguimiento de la asistencia de su grupo y mantiene comunicación con las familias cuando aparecen ausencias que necesitan ser aclaradas.

Este seguimiento permite observar patrones, identificar situaciones que requieren atención y actuar de forma temprana.

Una intervención temprana suele ofrecer más posibilidades que actuar cuando la desconexión ya se ha consolidado.
Cuando aparecen ausencias

Un proceso progresivo de intervención

Las actuaciones se desarrollan de manera gradual, buscando resolver cada situación desde el entorno más cercano al alumno.

01
Seguimiento Se observa la asistencia y se identifican las ausencias reiteradas.
02
Contacto El tutor contacta con la familia para conocer la situación.
03
Valoración Se intenta identificar qué circunstancias pueden estar influyendo.
04
Apoyo Se plantean las actuaciones necesarias para favorecer la vuelta a una asistencia regular.
Centro y familia

Resolver juntos suele ser más eficaz

La familia es una pieza esencial para comprender cualquier cambio significativo en la asistencia de un alumno.

Por eso, las primeras actuaciones buscan establecer comunicación, compartir información y conocer las circunstancias que pueden estar influyendo.

El objetivo es construir una respuesta compartida que facilite que el alumno mantenga o recupere su continuidad educativa.

Hablar Compartir información sobre la situación y escuchar ambas perspectivas.
Comprender Detectar circunstancias personales, académicas o familiares que requieren atención.
Acordar Buscar medidas que permitan mejorar la asistencia y la adaptación al centro.
Mantener el contacto Realizar seguimiento de la evolución y revisar las medidas adoptadas.
Respuesta educativa

La intervención puede adoptar distintas formas

Dependiendo de las circunstancias, la respuesta puede requerir diferentes medidas y la participación de distintos profesionales.

Orientación personal Acompañamiento individual para comprender dificultades, expectativas y posibles soluciones.
Medidas educativas Cuando procede, pueden estudiarse adaptaciones o medidas organizativas que faciliten la continuidad.
Estrategias de acogida Facilitar la reincorporación, recuperar relaciones y reconstruir el vínculo con el grupo y el centro.
Cuando necesitamos más apoyo

El centro no trabaja solo

Algunas situaciones pueden necesitar recursos que van más allá de las posibilidades de intervención directa del centro educativo.

En esos casos, el programa establece mecanismos de coordinación con otras instituciones y profesionales, manteniendo siempre como referencia la continuidad educativa y el bienestar del alumno.

Tutoría Seguimiento cercano y primer contacto con alumnado y familia.
Jefatura de Estudios Coordinación de las actuaciones dentro del centro.
Orientación Valoración educativa, personal y asesoramiento.
Servicios externos Coordinación con servicios municipales o sociales cuando la situación lo requiere.
Un marco de protección

La asistencia también es un derecho

La educación constituye un derecho fundamental y durante la escolarización obligatoria existe también la responsabilidad de garantizar una asistencia regular.

Por ello, el seguimiento del absentismo se desarrolla dentro de un marco institucional establecido por la Comunidad de Madrid y mediante procedimientos de prevención, detección, intervención y coordinación.

En el IES Al-Satt entendemos ese marco no solo como una obligación administrativa, sino como una herramienta para evitar que un estudiante pueda quedar progresivamente fuera de su proceso educativo.

Permanecer conectados

A veces volver empieza porque alguien pregunta

Cuando un alumno empieza a alejarse de la vida del centro, detrás puede haber una dificultad que todavía estamos a tiempo de comprender. Por eso nuestra respuesta combina seguimiento, comunicación y acompañamiento: detectar antes, escuchar mejor y trabajar juntos para que ningún estudiante abandone su camino educativo.