Convivencia · IES Al-Satt

Alumnos que ayudan
a otros alumnos

El Programa de Alumnos Ayudantes convierte la escucha, la confianza y la colaboración entre compañeros en herramientas para mejorar la convivencia en el centro.

Ayuda entre iguales

La convivencia también se aprende

Muchos conflictos comienzan cuando desaparecen la comunicación, la confianza o la colaboración. El Programa de Alumnos Ayudantes parte de una idea sencilla: esas relaciones también pueden reconstruirse desde el propio alumnado.

Algunos estudiantes, elegidos entre sus compañeros y después de recibir formación, se convierten en personas de referencia dentro del grupo.

Su función es escuchar, acompañar, detectar dificultades y ayudar a encontrar caminos para resolver los problemas, siempre con el apoyo del profesorado responsable.

Aprender a ayudar y aprender a dejarse ayudar también forma parte de aprender a convivir.
¿Qué es un Alumno Ayudante?

Un compañero de confianza

En los grupos participantes se seleccionan dos alumnos que cuentan con la confianza de sus compañeros y muestran disposición para escuchar y ayudar.

Después de recibir formación, forman parte de un equipo que se reúne periódicamente con los profesores responsables para analizar situaciones y buscar estrategias de ayuda.

Escucha Ofrece un espacio cercano para hablar cuando existe una dificultad.
Acompaña Está pendiente de compañeros aislados o con dificultades de integración.
Media Puede ayudar a recuperar el diálogo cuando aparece un conflicto.
Busca ayuda Cuando una situación supera sus posibilidades, sabe a quién recurrir.
Perfil

Ayudar requiere habilidades

No se trata de ser el alumno más popular ni de tener todas las respuestas. El Programa busca estudiantes capaces de generar confianza, escuchar y comprometerse con los demás.

Saber escuchar Prestar atención antes de intentar intervenir.
Dar confianza Ser una persona a la que otros puedan acercarse.
Ser solidario Implicarse cuando un compañero necesita apoyo.
Ser discreto Comprender la importancia de la confidencialidad.
Empatizar Intentar ponerse en el lugar del otro.
Acompañar Acercarse especialmente a quienes se encuentran aislados.
Mediar Favorecer el diálogo cuando existen diferencias.
Comprometerse Mantener una actitud responsable ante las dificultades.
En el día a día

¿Cómo puede ayudar?

La actuación del Alumno Ayudante se desarrolla principalmente dentro de las relaciones cotidianas entre compañeros.

01

Escuchar

Atender a compañeros que plantean dificultades relacionadas con la convivencia, sin juzgarles.

02

Acompañar

Apoyar a estudiantes que se sienten solos, aislados o poco integrados en el grupo.

03

Ayudar ante conflictos

Favorecer la escucha y la mediación cuando aparecen situaciones de molestia o intimidación.

04

Acoger a quien llega

Participar en la integración del alumnado nuevo, especialmente cuando existen dificultades de idioma o cultura.

05

Detectar dificultades

Identificar situaciones que pueden estar afectando a la convivencia dentro o fuera del aula.

06

Servir de puente

Ayudar a que un compañero conozca los recursos del centro y encuentre al adulto adecuado cuando necesita ayuda.

Una responsabilidad bien definida

Ayudar no significa resolverlo todo

El Alumno Ayudante es un compañero formado para escuchar y colaborar, pero no sustituye a los profesionales del centro.

Saber cuándo pedir ayuda también forma parte de su responsabilidad.

No juzga Escucha y ayuda a reflexionar, pero no decide quién tiene razón.
No sustituye al profesorado Tutores, Orientación y Jefatura de Estudios mantienen sus responsabilidades.
No afronta solo situaciones graves Los casos que exceden su capacidad se derivan a las personas responsables.
No es una figura disciplinaria Su función se basa en la confianza, la escucha y la colaboración.
Objetivos

Construir una convivencia mejor

Reducir el aislamiento Favorecer la integración y disminuir situaciones de rechazo entre compañeros.
Prevenir conflictos Utilizar el diálogo, la reflexión y medios pacíficos.
Prevenir el acoso Mejorar la seguridad del alumnado y detectar situaciones preocupantes.
Crear comunicación Abrir nuevos canales entre alumnado y profesorado.
Dar protagonismo Implicar al alumnado en la gestión responsable de sus relaciones.
Educar para convivir Desarrollar habilidades sociales, ciudadanía responsable y apoyo mutuo.
Organización

De compañero a Alumno Ayudante

La participación en el Programa requiere un proceso de selección, formación y seguimiento.

01
Conocer el programa La figura del Alumno Ayudante se trabaja previamente en las sesiones de tutoría.
02
Elegir Los propios alumnos participan en la selección de dos compañeros por grupo.
03
Formarse Los participantes reciben preparación específica antes de comenzar su actividad.
04
Acompañar Comienza el trabajo cotidiano, siempre coordinado por el profesorado responsable.
Formación

También hay que aprender a ayudar

Antes de comenzar, los Alumnos Ayudantes reciben formación para disponer de herramientas que les permitan intervenir de manera responsable.

El objetivo no es convertirles en especialistas, sino enseñarles a escuchar, comprender situaciones y conocer sus propios límites.

Escucha activa Aprender a escuchar de forma atenta y respetuosa.
Habilidades sociales Comunicación, asertividad y respeto de la palabra.
Análisis de conflictos Comprender mejor qué está ocurriendo antes de intervenir.
Mediación Técnicas básicas para facilitar el diálogo entre compañeros.
Recursos del centro Conocer las personas y servicios a los que recurrir.
Derivación Saber reconocer cuándo es necesaria la intervención de un adulto.
Seguimiento

Un equipo acompañado

Reuniones periódicas

El equipo de Alumnos Ayudantes se reúne aproximadamente cada dos o tres semanas con el profesorado responsable.

En estas sesiones se analizan las situaciones en las que han intervenido, manteniendo siempre la privacidad de las personas implicadas.

Siempre con apoyo

El profesorado acompaña el proceso, ayuda a identificar y analizar conflictos, proporciona pautas y valora las intervenciones realizadas.

Cuando una situación lo requiere, se buscan otros apoyos o se deriva a las personas responsables del centro.

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Un centro donde también aprendemos a cuidarnos

Convivir no significa que nunca aparezcan dificultades. Significa aprender a escucharnos, pedir ayuda, detectar cuando alguien la necesita y buscar juntos una solución. El Programa de Alumnos Ayudantes permite que los propios estudiantes participen en ese proceso, haciendo de la colaboración, la empatía y la responsabilidad compartida una parte más de su educación.