Este final de curso ha llegado con una despedida, llena de profundo reconocimiento, hacia M.ª Jesús (Chus), después de toda una vida dedicada a la formación de generaciones de alumnos en Matemáticas.
Su trayectoria es un testimonio de vocación, entrega y amor por la enseñanza; valores que ha transmitido con entusiasmo y cercanía a todos los que hemos tenido el honor de compartir su camino.
En su personal discurso de jubilación, Chus nos llevó a recorrer sus momentos más significativos, desde sus raíces en El Arenal (Ávila) y su infancia llena de sueños e inquietudes, hasta su vocación por las Matemáticas, que nació en los años del instituto, y que se consolidó en la universidad. Nos habló de su amor por la belleza de las demostraciones matemáticas; de su empeño en transmitir esa pasión a sus alumnos; y de cómo cada año, enseñando los mismos conceptos, lograba ofrecer nuevas perspectivas y motivar a quienes tenían la suerte de aprender con ella.
Su experiencia en diferentes ámbitos, incluso en entornos tan desafiantes como la cárcel de Soto del Real, refleja su compromiso y su capacidad para encontrar en cada situación una oportunidad para enseñar y aprender. La cercanía que logró con sus alumnos, la confianza que generó y el cariño que dejó en cada uno de ellos, son testimonio de su gran humanidad y dedicación.
Chus, tu legado va más allá de las fórmulas y de los teoremas; has inspirado a muchos a confiar en sus capacidades; a ver las Matemáticas como un mundo hermoso y lleno de posibilidades. Gracias por tu entrega, por tu ejemplo y por haber sido una profesora tan especial.
¡Gracias por haber dejado una huella imborrable en nuestra Comunidad Educativa!
¡Te deseamos todo lo mejor en tu nueva etapa!





