El pasado 25 de junio viví uno de los días más especiales y emocionantes de mi vida. Después de 24 años como profesora de Educación Física en el IES Cardenal Herrera Oria, llegó el momento de despedirme de una etapa que ha significado muchísimo para mí. Tuve la enorme suerte de estar acompañada por mi familia, mis compañeros, mis alumnos y antiguos alumnos que quisieron compartir conmigo una mañana llena de emociones, sorpresas, sonrisas y recuerdos. Me sentí profundamente querida y arropada en todo momento.

El acto comenzó con un precioso discurso del director, José Ruiz, quien hizo un recorrido muy personal por todos estos años que hemos compartido. Recordó numerosas anécdotas vividas juntos y destacó tantas experiencias y actividades que hemos disfrutado dentro y fuera del aula. Sus palabras me emocionaron profundamente y me hicieron revivir muchos momentos inolvidables.
Después tuve la oportunidad de dirigirme a todos los asistentes. Quise compartir lo que ha supuesto para mí dedicar mi vida a la enseñanza y, especialmente, ejercer como profesora de Educación Física en este instituto. Han sido 36 años de profesora de los cuales 24 años en este instituto, llenos de aprendizaje, esfuerzo, ilusión y, sobre todo, de personas maravillosas que han dejado una huella imborrable en mi vida. Agradecer también a Raúl, mi compañero durante 20 años el discurso tan emotivo que me dedicó.


Uno de los momentos más divertidos fue la actuación del grupo de teatro «Viva Cervantes», formado por antiguos profesores del centro, que preparó una simpática parodia sobre algunos de mis deportes favoritos: el piragüismo, el pádel, el atletismo y el ciclismo. También disfruté muchísimo con la gran sorpresa de Jesús Casas, acompañado por alumnos y antiguos alumnos, que nos hizo reír con un fantástico monólogo deportivo.


Hubo muchos momentos especialmente emotivos. La proyección de varios vídeos con imágenes de diferentes etapas de mi vida, acompañados de música en directo, me hizo revivir recuerdos muy especiales. Escuchar las palabras de antiguos alumnos fue, sin duda, uno de los regalos más bonitos que podía recibir. Sus muestras de cariño, junto con los detalles y regalos preparados por ellos y por mis compañeros del instituto, hicieron que me sintiera inmensamente afortunada.
Solo puedo dar las gracias a todas las personas que hicieron posible este homenaje. Me llevo el recuerdo de un día inolvidable y, sobre todo, el cariño de una comunidad educativa de la que siempre me sentiré parte. El IES Cardenal Herrera Oria ha sido mi casa durante estos 24 años. Aquí he crecido como docente y como persona, he compartido innumerables experiencias y he conocido a personas extraordinarias. Me marcho con el corazón lleno de gratitud y con la satisfacción de haber dedicado mi vida a una profesión que me ha hecho muy feliz.
¡Gracias, de corazón, a todos los que formáis y habéis formado parte de esto!
Mamen Vicente Lizundia
