1. Inicio
  2. /
  3. Sin categoría
  4. /
  5. Page 11

Si quieres incrementar tu inteligencia… Juega al TANGRAM

Qué es el Tangram

El Tangram es un puzzle conformado por un cuadrado, cinco triángulos rectángulos y un romboide. La relación de tamaños entre las piezas es tal que juntos componen un cuadrado perfecto.
La dinámica de juego es muy creativa. Se aporta una silueta y el jugador tiene que conseguir generarla colocando e interrelacionando TODAS las piezas. Lo que parece sencillo puede llegar a convertirse en un quebradero de cabeza, puesto que la silueta aportada no muestra señal alguna de despiece.

En realidad, las siluetas de personas y animales son ejercicios para principiantes. Lo difícil llega cuando se proponen formas geométricas con simetría axial o lados iguales: cuadrados, rectángulos, triángulos, flechas… Descubres que te faltan piezas o que necesitarías la tijera para cortar una parte de alguna y poderla adaptar.
Por lo tanto, es un juego con el que poco a poco vas desarrollando estrategias visuales casi arquitectónicas. Aprendes a imaginar la estructura interna de la silueta y a visualizarla casi al estilo Matrix (aprecias «lo transparente», lo que aún no es un hecho).

Las Inteligencias Múltiples

Hace algunos años Howard Gardner sugería que existen conjuntos de habilidades o competencias que funcionan asociadas entre sí y con cierta autonomía:

«(…) por la propia naturaleza de las inteligencias, cada una opera de acuerdo con sus propios procedimientos y tiene sus propias bases biológicas. (…) cada una tiene sus propios sistemas y reglas» (1).

A dichos conjuntos competenciales los llamó «Inteligencias Múltiples». Entre ellas, definió la inteligencia espacial, la cual abarcaría

«la habilidad para reconocer instancias del mismo elemento; la habilidad para transformar o reconocer una transformación de un elemento en otro; la capacidad para evocar la imaginería mental y luego transformarla; la de producir una semejanza gráfica de información espacial, y cosas por el estilo.» (2)

Gardner señaló que dicha inteligencia se emplea también al trabajar con «símbolos, como mapas, diagramas o formas geométricas.» (2) Igualmente, incluyó la sensibilidad estética dentro de la inteligencia espacial:

«Aquí me refiero a las sensaciones de tensión, equilibrio y composición que caracterizan una pintura, una escultura, al igual que muchos elementos naturales (como un fuego o una cascada)» (3).

Y, finalmente, le adjudicó la capacidad de asociar «dos aspectos de experiencia al parecer remotos» (3).  Entiendo que con esto se refiere a la generación de metáforas y analogías, es decir a la habilidad de interrelacionar los productos resultante en las diversas inteligencias: lingüística, musical, lógico-matemática, cinestésico-corporal, y personal o sentido del yo.

tangram e inteligencia espacial

Analizando la propuesta de Howard Gardner, y tratándola de aplicar a este ensayo, apreciamos que cuando jugamos al Tangram:

  • Reconocemos instancias (rangos, grados) del mismo elemento. Somos capaces de comprender si una pieza en concreto es el componente principal de una silueta, o si es un elemento secundario que completa la forma.
  • Reconocemos la transformación de un elemento en otro. Apreciamos que un cuadrado se transforma en la cabeza de una figura corriendo (por ejemplo).
  • Evocamos imágenes mentales y las transformamos. Recordamos las estructuras empleadas en siluetas que ya hemos resuelto anteriormente y tratamos de aplicarlas, variándolas en función de ls nuevas necesidades.
  • Producimos semejanza gráfica con información espacial. La distribución de las piezas dentro de la silueta con frecuencia imita los planos volumétricos de esa misma figura en el espacio.
  • Percibimos sensaciones de tensión, equilibrio y composición. Esto nos hace intentar realizar la figura de forma armónica y equilibrada, reconociendo los ejes de simetría y la su estructura compositiva.
  • Asociamos dos aspectos de experiencia al parecer remotos. Consiste en vincular el desarrollo del juego con otros ámbitos de nuestra experiencia vital.

Este último aspecto puede ser la parte más potente del juego, al intervenir el subconsciente y el monólogo mental que desarrollamos al enfrentarnos a retos intelectuales.

Cuando jugamos al Tangram, la mente desarrolla analogías imperceptibles entre el juego y otras situaciones de la vida cotidiana. Aprendemos a descomponer una silueta en formas básicas y al tiempo nuestro cerebro organiza el conflicto que estamos teniendo quizás con nuestra pareja, desgranándolo en una suma de elementos sencillos que se complementan. O aprendemos a visualizar un concepto con otro significado (nos damos cuenta de que el cuadrado es la cabeza del cisne) al tiempo que profundizamos en el valor simbólico de determinados gestos de las personas, dentro de una situación concreta.

Conclusiones

Al jugar Tangram, estamos trabajando con formas geométricas y buscando la estructura interna de una silueta. Esto supone el ejercicio de la inteligencia espacial, la cual incluye, además de los aspectos de reconocimiento de las formas en el espacio y en el plano, el sentido estético y la interrelación entre conceptos remotos.

Podríamos decir que la inteligencia espacial es la bisagra que interrelaciona los conceptos y productos mentales obtenidos por el resto de inteligencias. Por lo tanto, al trabajarla, desarrollamos igualmente la fluidez entre las inteligencias y el acceso directo a cada una de ellas.

En síntesis, desarrollar la inteligencia espacial implicaría mejorar las autopistas de comunicación entre diversas inteligencias del individuo. Aplicado a nuestro caso:

jugando al Tangram adquirimos fluidez en la interrelación entre inteligencias y, por lo tanto, nos hacemos más inteligentes.

Bibliografía

(1) Gardner, Howard (1983): Estructuras de la mente. La teoría de las inteligencias múltiples, Fondo de Cultura Económica, México D.F. (cuarta reimpresión de la segunda edición en español, aumentada), pág. 103

(2) Idem, pág. 219

(3) Idem, pág. 220

Primer día de clase _ Marta Pérez (1ºESO A)

Hola, me llamo Marta. Hoy es mi primer día en el IES San Isidro y estoy en 1º de ESO.
Bueno, el primer día fue ayer, pero sólo vino la tutora, nos pasó lista, nos enseñó el centro (¡qué grande es!) y luego nos mandó a casa. Hoy nos han dado el horario, y la profe de Lengua me ha pedido que escriba algo para la revista. Creo que le he caído bien.

Estoy un poco asustada, no conozco a los chicos de mi clase. Bueno, a tres sí, estaban en mi colegio el año pasado. Prefiero no decir cómo me caen, por si se enfadan conmigo. El patio me ha gustado mucho y en la cafetería hay gominolas muy ricas.
Y ya he hecho amigas, dos estaban en mi clase el año pasado, pero no nos hablábamos. Pero hoy me han ofrecido caramelos… creo que están tan asustadas como yo. Hay otra chica que es repetidora, también es muy guay.

En el recreo hemos tenido que guardar fila y una señora nos ha atendido. Los profes me parecen majos, sobre todo el de música.
A mi madre le hace ilusión que esté en el San Isidro, dice que es donde ella estudió. Dice que me lo voy a pasar muy bien y que tenga paciencia… me ha llevado al cine esta tarde y hemos comido palomitas. Me encantan.

Poema_ EL POZO

El pozo

Hace tanto que no escribo

que el paisaje quedó yermo.

¿Dónde están las emociones,

dónde mi afonía triste,

dónde el pálpito y mi quiebro?

Hay un pozo en mi lugar

de trabajo, está sellado.

Hay muertos tristes, tras tristes

criptas, sí, también selladas…

perdidos y apagados.

¿Y yo? ¿Estoy yo apagada?

¿Se fue ya mi aurora?

¡Y si dejo mi seco cuerpo

en este pozo! Y… ¿resurjo

cual orquídea, justo ahora?

Saturnia Zen, 2024

Minirrelato_ LAS PELUSAS

En mi casa las pelusas corren rumbosas por el suelo, igual que en una película del Oeste.
El silencio, invasor del aire, permite escuchar sus delicadísimos saltos. Procuro que mis pisadas apenas muevan el orden establecido. Me gusta el silencio, me gusta observar, me gusta escuchar, me gusta la penumbra. Bueno, esto no, pero no tengo más remedio.

Las pelusas se relacionan entre sí con una especie de magia secreta, amortiguada. Crecen a expensas de mi cabello. Su expresión es dulce y acolchada, murmuran y cuchichean los pensamientos que olvido; parecen neuronas decididas a una vida independiente. A menudo pienso que mi mente ha decidido emanciparse y salir de mí saltando de la cabeza al suelo y transformarse en estas pelusas que contienen cuanto he perdido u olvidado.
Así pues, yo misma soy quien rueda y se arremolina, quien cuchichea… igual que en La Metamorfosis, pero con pelusas… como mujer…

Mamá ha llegado. Ha encendido la luz, me ha mirado fijamente, angustiada. Me ha traído la compra, ha llenado la nevera. Sin decir nada se ha puesto a limpiar. Ha sacado el aspirador y ha recogido mi pasado penumbroso, me ha ayudado a ducharme. Después hemos salido a dar un paseo. Ha puesto la bolsa de pelusas, vaciadas desde el aspirador, en mi mano, y me ha obligado a tirarlas al pasar por el contenedor. Mi corazón se ha aligerado, ahora descansa. No acierto a amar o a odiar a mi madre. Sabe andar a mi ritmo, esto me gusta.

© Lola Gabriel, 2024

Ella de Día, Otra de Noche

Para los que disfrutamos con los doramas (series dramáticas coreanas), esta es una excelente propuesta: tiene 16 episodios y un sentido del humor exquisito, sigue todos los clichés propios del género y hay final feliz. La serie parte de una situación inicial ingeniosa (dentro del concepto dorama, claro): una chica estudiante y desempleada, ambas cosas de larga duración, se encuentra con un gato mágico que le aporta una extraña condición vital… de noche es ella misma y durante el día se transforma en una mujer de 50 años.

El gato desaparece y ella, a lo largo de los episodios, sufre todas las variaciones emocionales que dicha condición puede provocar: perplejidad, impotencia, disfrute, provecho, desesperación, lucha, aceptación, depresión… A ello sumamos dos tramas: una policial y una amorosa. En la policial, una noche se hace testigo involuntaria de un asesinato y durante el día logra convertirse en auxiliar administrativa de la fiscalía del distrito. En la amorosa, sucede que el fiscal es un hombre guapísimo, a la vez estricto y tierno, observador y despistado, protector y respetuoso.

Por supuesto, los dos se enamoran, aunque él no sabe que la mujer madura que le ayuda en las investigaciones es la misma que la mujer joven a la que corteja por las noches… la cual a su vez es testigo protegido del crimen en serie que está investigando.

Y ya no cuento más. Bueno, si… También hay una pareja de secundarios que hacen el contrapunto de humor en los momentos de mayor tensión narrativa; hay subtramas sobre el amor, la familia, las promesas incumplidas, el honor en el trabajo (muy propio de la cultura coreana)… y también hay besos románticos, de esos en los que la chica, arrebatada de emoción y amor, sujeta tímidamente la gabardina de él (que esto, en el lenguaje visual propio coreano es «pasión sin límites»). Y el gato.

No sé si he hecho demasiados spoilers… En síntesis, tiene varias capas narrativas, algunas divertidas, otras pueriles y otras que requieren una reflexión profunda (la presión por ser un miembro de la sociedad profesionalmente productivo). Tiene un ritmo complejo como el de Las Cuatro Estaciones de Vivaldi, con multitud de elementos oscilantes que se compensan mutuamente.

Y, sobre todo, tiene la capacidad de lucha y de auto-superación de la protagonista… de verdad, es mi héroa. Mediante pequeñas acciones, Lim Sun/Lee Mi-jin se sobrepone a su drama personal y hace avanzar la historia redefiniéndose día a día. Muestra lo importante que es aceptar la realidad y enfocarla desde un lugar de disfrute.

El resultado es: «yo quiero más». Cada episodio genera el pensamiento de «Y esto, ¿cómo acabará?». Y cada tarde suspiro enamorada, romántica, valiente, con ganas de lucha y de pelea… la serie me ayuda a pensar que vivir merece la pena. Para mí, esta primavera en el corazón es suficiente.

Tercera temporada de los Bridgerton

En esta tercera temporada, asistimos al romance entre Colin Bridgerton (el tercer hijo de Lady Portia, vizcondesa viuda Bridgerton) y Penélope Featherington, vecina de la familia y personaje controvertido por diversas razones. La serie está basada en las novelas de Julia Quinn y retrata el periodo Regencia (1811-1820) inglés, durante el cual se presentaba a las muchachas jóvenes en la corte; estas accedían entonces a un «mercado matrimonial» que dinamizaba el calendario social de la alta sociedad londinense.

Para evitar spoilers, nos centraremos en situaciones ya descubiertas en temporadas anteriores. La primera: Colin sí está secretamente interesado en Penelope, aunque vive sentimientos confusos entre la amistad y el enamoramiento. Y la segunda: Penélope, además de ser una joven bellísima despreciada por su estética llamativa y cierto exceso de peso,  es la inteligencia creativa y literaria que se halla detrás del seudónimo Lady Whistledown. Esta señora genera semanalmente panfletos en los que hace una crónica chismosa y ácida de de lo acaecido durante los últimos días en sociedad.

La temporada narra los enredos entre ambos personajes, así como las dificultades de Penélope para confesar su doble identidad y, al tiempo, reconocer su fuerza, inteligencia e independencia creativa. Para mí esta es la clave: el modo en que una afición se transforma en proyecto vital y acaba emergiendo como un rugido en la identidad de la protagonista.

Penélope Featherington nos inspira, nos hace ver que disfrutar con las propias ideas es posible, y que expresarnos creativamente tiene más valor que cualquier forma de amor. También nos muestra, de manera concluyente, que el respeto en una pareja implica que ambos miembros manifiesten autodeterminación en los proyectos propios, apoyo emocional al compañero (o a la compañera) y admiración hacia los valores y personalidad del susodicho.

En síntesis, la serie, además de divertida y visualmente exquisita, es resonante: deja buen sabor de boca, produce sentimientos de gozo parecidos a gorriones que aletean en el corazón durante horas y genera pensamientos heroicos reiterados, los cuales buscan aplicar a la propia vida las cualidades vitales de Penélope. La recomiendo, por supuesto.

Una nueva página web

 

Estamos cambiando de piel. Muchos seres vivos lo hacen cuando necesitan un continente más amplio y mejor adaptado a sus necesidades. El IES San Isidro es un ente vivo, cuyos proyectos crecen y se reformulan  cada año gracias a las personas que ponen en él su mirada creativa y didáctica.

Por otro lado, las redes sociales y el entorno digital se han convertido en un referente necesario para las estrategias comunicativas de cualquier institución. Por ello, el instituto ha generado una nueva página web en la que narra, elemento a elemento, su proyecto educativo basado en el respeto a la diversidad.

La revista ASÍ SOMOS se renueva igualmente, tomando la forma de una revista digital de edición continua mediante la publicación de posts. Si bien estará coordinada por el departamento de Lengua y Literatura, queremos que sea un proyecto colaborativo en el que cualquier profesor y/o alumno pueda participar.

¡Anímate a publicar en la nueva revista!

Envía tus artículos a : xxxx@educa.madrid.org

También puedes contactar con la profesora

Elena Prado Más

Primera cosecha de nuestro huerto escolar

A final de junio ha llegado la gran sorpresa: las matas de tomate cherry han generado una cosecha abundante y deliciosa. Nos hemos distribuido más de dos kilogramos de tomatitos.

La generación del huerto escolar ha sido no solo fructífera, sino divertida y entusiasta. La profe Leonor, con los alumnos de 1º de ESO C, montó en marzo un huerto escolar sostenible en el patio,  junto a la caseta del departamento de Educación Física. En dicho rincón se pudo llenar con tierra una decena de cajas de plástico. Chiqui, el técnico de mantenimiento puso autorriego… y las plantas han crecido de forma espectacular.

¡Qué tomatitos tan ricos, de verdad! Estamos deseando repetir la experiencia este curso entrante.

Exposición de carteles sobre movilidad sostenible

Durante los meses de enero y febrero hemos expuesto en el claustro rojo una colección de carteles de alumnos de 1º de ESO, realizados en la asignatura de Educación Física, para promover el uso de la bicicleta y reducir la huella de residuos.

Es una actividad de consumo responsable, proque hemos pensado que con esta exposición queremos promover un cambio de hábitos, hacia un uso saludable de los medios de comunicación, reduciendo así la emisión de gases de efecto invernadero.

EducaMadrid, Plataforma Educativa de la Comunidad de Madrid