Ya estamos en primero de primaria y tenemos una clase amplia y acogedora, pero nos parecía que le faltaba un toque personal importante, así que la profesora nos propuso el reto de decorarla con todo lo que fueramos repasando estos días, porque nosotros ya sabemos mucho.

Para hacerla más nuestra hemos decorado la puerta con nuestros nombres y dibujos.
Lo hicimos en varios días: primero, buscamos las vocales, luego las consonantes. Otro día pegamos las letras y un autorretrato que habíamos hecho para una actividad anterior.
Finalmente decoramos con estrellas.
Y para acabar, por ahora, de decorar la clase hemos hecho una preciosa girnalda de números por parejas. Esto si que ha estado bien, colaborar con los compañeros.


Deja una respuesta