El CEIP Emperador Fernando de Alcalá de Henares es un centro de atención preferente para alumnado con necesidades educativas especiales asociadas al trastorno del espectro del autismo (TEA). Contamos con dos aulas TEA y con profesionales especializados que trabajan de forma coordinada con los tutores y el resto del equipo educativo.
Nuestro objetivo es que cada alumno pueda participar en la vida cotidiana del colegio, aprender junto a sus compañeros y recibir, al mismo tiempo, los apoyos específicos que necesita.
Su aula de referencia es su aula
El alumnado con TEA pertenece, como el resto de los niños, a un grupo ordinario de referencia correspondiente a su edad. Allí comparte buena parte de la jornada con sus compañeros y participa en las actividades del aula, los recreos, los proyectos, las celebraciones y otros momentos de la vida del colegio.
En determinados momentos de la jornada puede acudir al aula TEA para trabajar de una manera más individualizada objetivos específicos y regresar después a su grupo de referencia. La organización de estos tiempos se adapta a las necesidades de cada alumno y puede modificarse a medida que progresa.
¿Qué se trabaja en el aula TEA?
El aula TEA no es simplemente un espacio para reforzar asignaturas. En muchas ocasiones se trabajan aprendizajes que ayudan al alumnado a desenvolverse con mayor autonomía en su vida cotidiana: comunicarse, comprender situaciones sociales, anticipar lo que va a suceder, organizarse, expresar necesidades, regularse emocionalmente o resolver situaciones habituales.
También pueden trabajarse contenidos académicos cuando el alumno necesita una adaptación, una explicación diferente o materiales específicos. El objetivo es que los aprendizajes realizados en el aula TEA puedan utilizarse después en su aula de referencia, en el patio, en casa y en otros contextos de la vida diaria.
Un colegio más estructurado beneficia a todos
La experiencia de atender al alumnado con TEA ha ayudado también a mejorar la organización del colegio para todos. Las personas comprendemos y nos desenvolvemos mejor en entornos ordenados, predecibles y en los que sabemos qué se espera de nosotros.
Por eso cuidamos especialmente la accesibilidad cognitiva de los espacios y de las rutinas. Esto se concreta en decisiones sencillas pero importantes: aulas organizadas de forma clara, lugares estables para la información, horarios visibles, señalización de espacios, apoyos visuales, rutinas conocidas y un lugar concreto donde consultar o anotar los deberes.
Estas medidas son especialmente importantes para algunos alumnos con TEA, pero resultan útiles para todo el alumnado. Un niño que sabe dónde encontrar la información, qué actividad viene después o cómo está organizado su entorno puede desenvolverse con mayor autonomía y dedicar más atención al aprendizaje.
La señalización y una organización clara de los espacios también facilitan que las familias y cualquier persona que entra en el colegio puedan orientarse y comprender mejor cómo funciona el centro.
La inclusión transforma el colegio
Entendemos la inclusión no solo como una medida dirigida a unos pocos alumnos, sino como una forma de organizar el centro. Cuando hacemos un horario más comprensible, señalizamos mejor un espacio, utilizamos apoyos visuales o establecemos rutinas claras para ayudar a un alumno que lo necesita, estamos creando también un colegio más accesible para todos.
Del mismo modo, convivir diariamente con compañeros que tienen diferentes formas de comunicarse, aprender o relacionarse permite al alumnado conocer la diversidad con naturalidad, aprender a respetar distintos ritmos y desarrollar actitudes de ayuda, empatía y convivencia.
La inclusión no consiste únicamente en estar juntos. Consiste en crear las condiciones necesarias para que todos puedan participar.
Un equipo de profesionales
La atención al alumnado se realiza de forma coordinada entre los tutores, profesionales de Pedagogía Terapéutica y Audición y Lenguaje, técnicos de integración social, orientación y otros profesionales del centro.
El equipo comparte objetivos, estrategias y seguimiento para procurar que lo que se trabaja en los apoyos específicos tenga continuidad en el aula ordinaria y en los diferentes momentos de la jornada escolar.
Cada alumno necesita una respuesta diferente
No existe una única forma de atender al alumnado con TEA. Los tiempos en el aula de referencia y en el aula TEA, los apoyos visuales, los materiales, las actividades y los objetivos se adaptan individualmente.
La finalidad es favorecer la comunicación, el aprendizaje, las relaciones sociales, el bienestar y, especialmente, el desarrollo progresivo de la autonomía.
Familias y colegio
La coordinación con las familias forma parte del trabajo educativo. Compartir información sobre avances, dificultades y estrategias permite comprender mejor las necesidades del alumno y mantener una respuesta coherente entre el colegio y su entorno familiar.


